Función de horror
Mi aventura trágica comenzó el día en el que el niño de mis sueños me invitó al cine y le dije que sí. Todo iba bien hasta que en la última parte de la peli pusieron algo horrible que me dio mucho miedo y tiré el refresco encima de ese chico encantador. Le pedí disculpas y me dijo que no había problema. Para rematar la tarde, al salir del cine me caí rodando de las escaleras. Le dije que por favor me perdonara, que no había sido mi día de suerte y creí que lo había entendido, pero al siguiente día al llegar al cole, el chico había corrido el chisme de mis osos. A partir de ese momento no me volvió a gustar nunca más.
Melinda, Venezuela.
Fiesta sin reglas
Me invitaron a una fiesta de disfraces y, como siempre quise ir a una, me lucí creando uno de Bob Esponja y hasta mi mamá me ayudó. Llevaba hasta la corbatita y los zapatos abultados de Bob, pero casi me da un infarto cuando me di cuenta que era la única chava que iba disfrazada. Quien me invitó jamás me avisó que se había cancelado la idea de ir con disfraz. Quería que me tragara la tierra.
Anónima.
Castigo mal oliente
Mi peor oso fue cuando un día en la secundaria estaba todo el grupo gritando y cada quien estaba en su rollo. Estaba rodeada de puros niños, entonces decidí echarme un gas, ya que creí que no se escucharía por el ruido del salón y le echarían la culpa a uno de los hombres, pero en el justo momento en el que decido lanzarlo, todo el grupo guardó silencio y me escucharon. Mis amigos empezaron a hacerme burla y la maestra nos levantó de nuestro lugar para que le dijéramos de qué nos estábamos riendo. Estaba colorada, no sabía qué hacer. Dieron el timbre de salida y la profe nos dejó parados, no nos dejaría ir hasta que le contáramos lo ocurrido. Uno de mis amigos le contó, pero sin decir nombres, pues él le dijo que apenaría a la persona. Ese chico me salvó, pero me hizo burla por mucho tiempo.
Anónima, Guanajuato, México.
Golpe certero en el trasero
Mis amigas y yo acostumbramos saludarnos con una nalgada. Una vez creí ver a una de mis amigas de espaldas y llegué a golpearla en el trasero con todas mis ganas. Casi me muero cuando me di cuenta que era mi archienemiga de 3ro C que se había cortado y pintado el pelo. Me eché a reír y otra loca me correteó por todo el cole sin tener suerte. Le tuve que pedir perdón porque nos llevaron a la dirección.
DYM, México.

1 comentario:
gracias me gustaron mucho!!!
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